Aprendizaje colaborativo y vivencial articulado a partir de un reto y una necesidad real

En diferentes escuelas de negocio los alumnos aprenden a partir del trabajo y discusión de casos reales de empresas. Se trata del método del caso. Un gimnasio que entrena la toma de decisiones en un entorno seguro. Un proceso estructurado que permite evolucionar y crecer. El ejercicio personal de tomar partido por una decisión en concreto, el intercambio de puntos de vista y conocimientos con otros alumnos, así como la puesta en común grupal facilitada por un acompañamiento experto, son los tres ejes que hacen avanzar el proceso de aprendizaje.

El método del autocaso, una aproximación práctica y orientada al resultado

De una forma análoga, nuestra aproximación al aprendizaje parte de un reto real y una necesidad específica. Una realidad que se identifica, concreta y formula en un enunciado. A partir de aquí, se inicia el proceso de pasarlo por el tamiz de la observación a través de diferentes marcos y herramientas. La secuencia marco/herramienta, trabajo individual, compartir en parejas y discusión grupal genera una espiral indagativa que, de forma rápida y amena, permite aprender, visualizar puntos ciegos, tomar conciencia y comprometer acciones.

Empezar a hacer cosas de otra forma para tener resultados diferentes

Clarificar el reto, centrarlo y observarlo desde diferentes perspectivas permite que tomemos conciencia y nos comprometamos a probar nuevas formas de abordarlo. En este tránsito, y desde la acción concreta y efectiva, se abren nuevas posibilidades que permiten transformar y trascender los retos. Con la nueva perspectiva, se itera de nuevo observando, tomando conciencia, comprometiendo acción, probando… Una espiral de reflexión, acción, prueba y transformación. Una turbina que propulsa el cambio de manera efectiva y sostenible.